lunes, agosto 24, 2009

Vigilante

¿Quién va a cuidar del tiempo ahora?
Los minutos se han desordenado y esos,
los años que marcamos para crecer,
perdieron la esquinita de color
que usábamos para distinguirlos.

Ahora que ando con un nombre
que es el mío,
me doy cuenta de que nada es definitivo
como creímos en los días tiernos,
pero el silencio duele quirúrgicamente,
con la precisión de los desconocidos
que nos clavan la mirada y desaparecen
dejando un trozo de espejo
fijo entre nuestros ojos.

1 comentario:

  1. tener un nombre propio, y haber sobrevivido a los días tiernos...
    hermosas palabras

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