domingo, diciembre 30, 2007

Amor

Por mi hermano y para Silvio.

Y hoy apenas lo sé,
aunque ha pasado tanto tiempo.

Recién me entero:
he pagado
por cada beso
y todos los temblores,
por la sonrisa que escapó
con mi idea de juventud
y la realidad desarticulada de esos, mis años.

No tengo más razones para temer.
Atravesé esos infiernos a conciencia,
por voluntad o falta de criterio.
Ese mismo miedo que viste
cuando estaba desnuda,
ese terror desconocido por todos.

Tiendo un puente y digo:
decido, amo, me limito, me desbordo.
Estos tiempos son nuevos,
no tropiezo cuando hablo
y no me asusta callar.

¡Qué curioso! Veintinueve años
-y más de la mitad de ellos-
para saber que todo ha sido por mi
y a veces, por amor, para los otros.

miércoles, diciembre 19, 2007

Final e inicio en la montaña

Soñando, de cara a la pared
Se quema la ciudad
Soñando, y no hay más...

Lhasa de Sela

Caminar es medir cada paso en la pendiente que se extiende al frente. Es despertar con el aire helado en los pulmones y buscar el ritmo del calor, la pausa justa en la respiración.


No pensar en los quiebres del camino, sólo mirarlos y encontrar que sí, aquí también las piedras amanecen abrillantadas por el hielo y te bailan en los ojos con el sol diagonal del amanecer. Hay un río, represas que contienen silencio, ese que no existe allá, donde guardas tu cama.

Y árboles que comienzan debajo de las huellas de alguna erupción volcánica. Nadie ha clavado cimientos aquí, sólo los pinos que se alzan sobre el día, escupiendo todavía algunas verdades al calendario y al reloj. La casa de lo verde es muda y llega al cielo.

Para que pudieras andar, alguien tuvo que trazar este camino que bordea cerros, tender los cables de alta tensión que violentan el paisaje con el zumbido amenazante del futuro, poner a pastar las vacas, crear las rosas de nieve que nadie se atreve a tocar. Correr la voz (¡existe un camino!) y dejarlo a la posibilidad de tu mirada para que lo volvieras realidad.

Las piernas te responden. Dejan de existir, sólo eres aire acompasado que entra y sale, todo ojos para leer el mundo. Arriba, donde ya no hay nada que escalar, te tumbas en la tierra a mirar. ¿Para qué anudar historias, besos, llegadas y despedidas? ¿Dónde poner todo lo vivido? ¿Cómo empiezan las cosas, por qué terminan siempre?

No hacen falta respuestas. Si en algún lugar y momento acaba o inicia algo, es aquí: en un instante largo que palpita, que no tiene razones ni sonidos.


Sólo están tu y el mundo.




miércoles, diciembre 12, 2007

Falta

No necesito de nadie para escuchar esta música. La noche se desliza con una pequeñísima sonrisa de luna, amarilla de tabaco. Estos son tiempos que no se relatan, horas muertas dedicadas a cantar o a perderse en los recuerdos.

Frágil soy, no fuerte. Aterrada del transcurso de la historia, confundida en una época sin banderas ni acuerdos. El mundo se está acabando y yo apenas comienzo a mirarlo, como si hubiera perdido todas las conexiones.

Pareciera que nací ayer, que nada de esto me fuera familiar. Esa mínima rajita de luz en la oscuridad me recuerda que no sé nada, que no tengo ni puta idea. Que nunca la tendré. Que no quiero tenerla.

Lo que falta es lo que nos mueve.


viernes, diciembre 07, 2007

One picture a day...

Todo comienza en una hoja en blanco: un buen poema, los pasatiempos para un mal día, incluso las creencias a las que nos aferramos. En un año me ha desquiciado el filo de una perspectiva, me intrigó el ejercicio de coincidencias y desarticulaciones del tiempo, los brazos abiertos del trazo que abarcan pequeñas épocas, estados de ánimo y minutos, muchos minutos.

A mi también me ha clavado de sien a sien la verde neuralgia. Y en un sueño, el mejor de los extraños conoció los muslos tiernos de una fantasía. Al despertar, la terrible palabra se clavó en el horizonte de mi frente para siempre.

Para poblar los días, el creador se sentó en la ladera imaginada de su sombra para colorear la música y regalar rompecabezas de doce entregas. Hubo momentos oscuros en los que el mundo se fragmentó y luego se recompuso con catorce remedios para la tristeza. Semanas enteras de presentaciones con extraños seres que ahora se escurren por el muro acristalado del recuerdo.

Un asomo sorprendido a un año metódicamente registrado, una botella lanzada, ahora que se bebió el último instante, a un equívoco lago, inquieto en la medida de los ojos que lo quieran atravesar.

Para Patricio Betteo, celebrando el final de su vuelta al año en 365 cuadrados... Vale la pena probar cualquier día, sin importar la fecha, una ración de esa mirada.


miércoles, diciembre 05, 2007

Piano


Aquí no pasa nada.
Sólo el cristal que se derrama
en la punta de mi lengua.

Un perseguir a oscuras
esas flechas
ligeras por el tiempo sin aliento
en que no soy esta mujer.

Aquí sólo pasan los dedos
que no me tocan.
No me rozan, me tiemblan
mientras se borran manecillas
se tensan arcos
y cae la hoja
en blanco o amarilla
del árbol, de mis ojos
para siempre,
por un momento.

lunes, diciembre 03, 2007

Saboteando la navidad II

Porque en este circo se imponen los momentos a golpe de costumbre y quiero otros tiempos, rituales diferentes, nuevas fiestas para celebrar algo que tenga alguna importancia.

Ni el destello perdido en la memoria de tantos diciembres.
Ni las piernas desnudas asomando de una falda de terciopelo.
Ni la cumbia de año nuevo llenando una madrugada vacía.

Porque de tanto esforzarme por darle un toque de emoción a estas fechas me he ido mordiendo los ánimos, hasta ya no distinguir entre el cariño y la hipocresía, entre el fastidio y el cansancio.

Ni un bocado de bacalao ahogado en aceite de oliva.
Ni un papel de colores desgarrado.
Ni un reloj, un chocolate, un objeto desvinculado de mi nombre.

Porque cada vez que me voy a dormir en la agonía de un año siento pavor de los trastes sucios, de los foquitos cortando un circuito, de la noche todavía joven que ya no podemos llenar de risas o piruetas.

Ni un abrazo que lleve mi apellido.
Ni un regreso agrio a casa envuelto en neblina de pólvora.
Ni un sueño helado en la cruda del silencio.

Pero sí caminatas en pueblos desconocidos. Sí besos robados. Sí largas charlas con café. Sí caminos y horas moduladas por la música nueva.

Eso sí.

sábado, diciembre 01, 2007

Saboteando la navidad I

The rock cried out, I can't hide you
The rock cried out, I ain't gonna hide you guy
All along dem day

Nina Simone, Sinnerman

No quiero, me niego a hacerlo esta vez.
Ni fiesta, ni obsequios para nadie.
Ni siquiera mi presencia, este año me voy.

No cuenten con mi copa,
con el brindis conmovedor hecho al aire,
con mis regalos dedicados
ni mis cartas llenas de estrellitas azules y rojas.

Ni siquiera con mis lágrimas.

Ya no me gustaban, pero a partir de ahora
suprimiré de mi campo de visión
duendes, esferas, nacimientos y principalmente,
árboles estúpidamente vestidos.

Cuando uno mira ciertas cosas, nada es lo mismo otra vez. Ahora sólo quiero vida de verdad.

domingo, noviembre 25, 2007

Puerto

La ventana de mi cuarto es la puerta del sonido. Aquí escucho las voces del pasado en forma de canciones que me hacen mover los dedos lentamente, que me confrontan con el tiempo frío del otoño, el sol del verano que me hace sudar o el balance perfecto de la primavera quieta del Altiplano.

A veces es un escenario. Desde mi ventana bailo para ojos soñados que aplauden desde las copas de los árboles, esos pocos por los que amo este barrio. Cuando las palabras no me bastan extiendo esta vida a mi cuerpo, vuelvo a las cumbias desveladas de mi infancia, a la música extranjera de mi adolescencia, a la calma apasionada de las danzas del presente.

Esta ventana es el acantilado de un mar imaginario. Acomodada en su orilla observo pasar las hormigas, los viejos amigos y las ráfagas de viento que anuncian todo el tiempo las llegadas y salidas de galeones a tierras exóticas, pequeñas piraguas al otro lado del río y buques fantasma con historias grandiosas en costales de semillas.

¿Y tu ventana, cómo es?


jueves, noviembre 22, 2007

Una mujer



Para la títa, Helena Figueroa

La calle y la cocina están en el centro de sus manos, hermosa hechicera que trastoca el significado de los platos y las luces. Estar con ella es como comer despacio, alimentar una calma que no cesa, que regresa todo el tiempo a sus manos de hoguera.

Su existencia es un punto alrededor del cual van y vienen las tardes de sol de los mortales, lo noto en el espacio que deja cuando habla del amor, en su acercamiento intuitivo a la realidad y en las fauces misteriosas que ostenta cuando no puede reír.

Por ella, y sólo ella, se sume en el olvido la falla, los cafés se convierten en su terreno de hierba y las ciudades simplemente se desvanecen. Queda su sonrisa, sus ojos como brebajes, sus sueños como laberintos, su palabra serena como fuego frío que se expande.


martes, noviembre 20, 2007

Huellas


Ahí estuve, sólo unas horas.
Mis pisadas se borraron después,
como todo se pierde
con el tiempo, poco o mucho.

La misma arena que pisó Gonzalo Guerrero
cuando encontró su vida entre los extraños.
Así la voy encontrando yo
entre el final de este sol
y el inicio del que viene.



lunes, noviembre 12, 2007

Hoy sólo vida

Para Blanca. Para Arturo.

Demasiado pronto supimos que ignoramos dónde está ese golpe letal que nos aleja de los seres que amamos. No por saberlo duele menos. Tener la certeza de la muerte no me impide llamarla hija de puta, clamar ante la idea del destino y caer en el suelo desconsolada, porque no existe.

La ví sentada en esas mismas sillas donde yo me siento a comer o a platicar contigo. Se reflejaba en el mismo espejo al que miro de reojo cuando estoy feliz. Esa mujer te hacía sonreír, lo sé, y ahora que no estará más y veo tu dolor disfrazado de calma, me duelo yo también, imaginando quizás que pudiera dolerte menos, sólo un poco menos.

Por su voz dulce, por sus pasos leves, por su conflicto inacabado y su esfuerzo constante. Por ser tu amiga, mi amiga. Por escucharte y quererte, por dejarte ahora la herencia de su vida breve, de su final imprevisto: voy a cuidarme, a caminar con paso seguro, a evitar tantos riesgos como pueda, voy a vivir hasta ser una anciana alegre y sabia.

Hoy cierro los ojos por la hermosa Blanca. Hoy no canto y la recuerdo, la mantengo viva mientras siento ese navajazo ya conocido en el alma. Seguirá aquí mientras nosotros lo hagamos.

miércoles, noviembre 07, 2007

Cosas sin nombre

Como el frío en un estacionamiento de cine.

¿No has estado ahí antes, decenas de veces, tomando la mano de alguien con quien crees compartir algo?

Yo te voy a explicar, lo único que se puede compartir es una risa a oscuras, la sorpresa del ritmo, tres palabras dichas bajito para no molestar a los de al lado. Después el camino, un plato de comida, un silencio sin conciencia, pies tibios para la madrugada y un amanecer apresurado.

¿Qué puede significar?

Hay cosas que sólo son, que no pueden (ni deben) tener nombre.

Como esa escena de la película donde el instante es lento, tan lento que no vas a poder olvidar esos perfiles, esa luz y la irremediable necesidad que tiene el tiempo de seguir.

lunes, noviembre 05, 2007

Soy tan imperfecta

Para mi hermano

Mi razón tiene una pata rota y se ausenta convenientemente; por las tardes se va a dar la vuelta sin dejarme dicho cuándo vuelve: ni una notita en el refrigerador para saber cómo esconderme de la incongruencia.

Mis pasiones desconocen el límite siempre que pueden: son como niños despeinados que corren sin dirección sobre la hierba. Ríen y gritan, me encantan como si pudiera observarlas jugar -sentada en una poltrona al sol- mientras se raspan las rodillas, construyen puentes en el riachuelo y se llenan de tierra la cara, felices.

Y está mi cuerpo, marcado por cada una de las batallas pasadas, cansado y curvo, a ratos lleno de ritmo. Su superficie se cruza de tantos secretos, su interior hierve con tal facilidad, que no sé controlar la ráfaga de viento que lo envuelve ni resistir el calor que lo empapa.

Mi voluntad es la única que está siempre de mi parte. Para amar o irse en el peor momento de la fiesta, para empecinarse y retirarse cuando se apaga la última luz. Estoy aquí y me declaro libre de probar lo que se me antoja, de cuidarme tanto como me permiten mis enemigos, de quererlo todo y conformarme con lo que tengo.

jueves, noviembre 01, 2007

Hormigas en los brazos

Para Felipe


No tienes casa, te mueves entre fronteras llenas de gris, a través de caras que desconoces, por un esfuerzo que trae el cascabel del aburrimiento atado a la cola.

Es curioso, lejos de tu barrio, de tus amigos enfermos y viejos, cómo te sientes solo, aunque sepas de sobra cómo moverte en el concreto, aunque tengas patentada la fórmula de la seducción para los extraños.

Llega un punto en el que cansa el escenario y te transformas en la definición de melancolía, extrañas lo que nunca tuviste, lo recuerdas como un futuro glorioso e incierto, te desesperas por saber si esos brazos, si esa tierra, si estos sueños.

Te pienso: me apareces fuerte, hermoso, con los pies de porcelana zurcando noches, medios días y años enteros al otro lado del Viaducto. Te regalo hoy mi sueño de plomo entre sábanas de franela, mi ocio de soles a rayas, mis historias truculentas, mi reflejo, cansado también.

Todos estamos en donde no estuvimos, todos queremos ese algo que no se nombra. Todos traemos hormigas en los pies y, con un poco de suerte, vamos hacia allá.

sábado, octubre 27, 2007

Gracias por el fuego

Brilla la noche y todo se mueve. Las caderas de una niña giran, una mano protege la sombra que dejó una esperanza.

Suena el teléfono con sus conatos de momentos. Van canciones por el aire y miradas que atraviesan
la madre de todas las salsas a destiempo.

Puedo andar la noche entera acariciando desconocidos a distancia, sentándome en una esquina a mirar el sonido de la ausencia, el ritmo de la vida y la muerte de cada cigarrillo que me fumo...
mientras te espero.

domingo, octubre 21, 2007

Paseo


Para el que no pudo venir, pero igual estaba allí



Cerca de las siete del domingo se alebrestan todos los dolores que guardaste en cajitas. El gato duerme y los tres soles que te inventaste se van apagando. La calle te llama, te dices que el asfalto es de quien lo recorre, sales a ver qué te regala la vida.

Esta ciudad es tan incoherente que se viste del color de la música que le pongas. Tom dice que hay que esperar hasta que el ayer esté aquí y aceleras a ver si viene pronto. El río Churubusco todavía tiene árboles altos como para remar a su lado pero los taxis lo atraviesan volando. Ignacio Zaragoza se puebla de policías y julias, el ayer no va a regresar nunca a ese lugar.

Viene la noche, las luminarias no funcionan y en momentos todo se borra, ráfagas de color son estas calles, dolor impune bajo un volumen dislocado. Lloras por los que quieres y nunca verás, por ellos mismos cantas:

take a weathervane rooster
throw rocks at his head
stop talking to the neighbors
til we all go dead
beware of my temper
and the dog that I've found
break all the windows in the
cold cold ground
cold cold ground


Nada espectacular, un paisaje de fondo a lo que sientes. Te rindes por el oriente, das la vuelta por Mixcoac hacia San Ángel, regresas a Insurgentes doblando en Altavista y justo en la estación de La Piedad del Metrobus, aparece:











¿Y por qué la luz lo sigue como a un padre? ¿Por qué mira hacia arriba, donde nadie busca nada ya? ¿Quién es ese hombre que ha vuelto hermosa una esquina de la ciudad sin los permisos correspondientes? Es la salvación de la primera estrella, la confirmación de no estar solos.


Es el amable extraño que te permite guiar al Periférico a un trío de guanajuatenses perdidos y después llegar a casa dando brinquitos de felicidad, para seguir leyendo.


jueves, octubre 18, 2007

¿Por qué odio los paraguas?

Cuando llueve, la gente saca su paraguas y piensa que se protege de la lluvia. La lluvia no es una amenaza para la humanidad; es esta última la que amenaza al mundo y sus ciclos. Cuando llueve, la ciudad (con suerte) se colapsa y los automovilistas no llegan a su destino a tiempo. Las piedras y los ríos se desquitan del asfalto y bajan de nuevo por sus cauces borrados. Todo sigue siendo igual pero mojado y esa humedad me recuerda lo que no recuerdo: cómo fue este lugar antes de nosotros.

Esos artículos como de tortura se componen de varillas con peligrosas puntas. Si mides como yo 168 cm y te topas rumbo al metro con una mujer de metro y medio, corres el riesgo de que te saque un ojo, te arranque un mechón de cabellos o sencillamente te aparte del paso con ese artefacto que ultimadamente no impide que se le mojen los zapatos, los pantalones y si va más de uno debajo, también todo lo demás.

¡Tan bonito que es caminar bajo la lluvia! Cuando cruzas Patriotismo las gotas se impactan contra la avenida, se iluminan todas por los faros de los coches, hacen pequeñas coronas como animalitos que viven por un instante. El agua corre por tu cara, parece llanto frío, y todos se esconden en sus casas, debajo de las marquesinas, en las tiendas y la farmacia. La calle es de la lluvia y las personas envidian esta calma con música que podrían disfrutar.

Y llegando a casa, el vecino que tiene un Cadillac va llegando y me dice (mientras cierra su paraguas prudentemente): "¿Qué haces, preciosa, en la calle a esta hora? ¿Mojándote?" ¡Idiota! por supuesto. Y antes de llegar a mi departamento todavía me topo con el marido de la portera que me mira con desaprobación mientras me seco la cara con la manga de la sudadera.

martes, octubre 16, 2007

Descubriendo

En tu sonrisa yo veo una guerrilla, una aventura un movimiento...
Tu lenguaje, tu acento...
Yo quiero descubrir lo que ya estaba descubierto...

Me voy pa'l norte, Calle 13 feat. Orishas.


Y quiero descubrirte enmedio de la noche.
En el día menos previsto regálame el cansancio
que te sobra en la espalda, dame el beso de tus sueños,
tócame con las prisas de los proyectos de hoy,
dame el tiempo que sacas de la manga y
deja la ropa por el suelo; descansa un segundo
de espaldas, no importa nada,
sólo esto.

Dame esa sonrisa trasnochada
que se escurre por las calles.
Has sido tan observado,
te han amado tanto...

Pero nunca como yo
que no soy yo, que no te amo,
que soy sólo este cuerpo.
No tengo más alma que la noche,
te tengo, no te tengo,
pero aquí estuviste.

Queda el rastro de tus ojos,
detenido al otro lado de la puerta.

jueves, octubre 11, 2007

Taberna



Una cerveza más, otro café. La penumbra los protegía de todo, en silencio se podían observar los rastros de palabras, historias y miradas que el lugar contenía.

¿Qué vamos a hacer, ahora que te comieron la lengua los ratones?
Buscarlos y echarlos de casa.
Esa historia fue como un relámpago: cuando su sonido empezó a llenar el aire, la luz que lo había anunciado ya se había desvanecido en el cielo.
Mejor seguimos callados.
Está bien.

Otro cigarrillo se encendió y continuaron mirando la tarde, lentamente.

jueves, octubre 04, 2007

Fiebre

Fiebre me dan las paredes, cruzadas de lado a lado por esta ventana casi soleada.

A través del cristal miro el aire, siento el aire, dejo que se meta en cada uno de mis huesos.


Me siento tan viva que muto con los cambios de luz, los dedos del pie izquierdo se me hielan, una ráfaga me levanta hasta el punto de escalofrío y el calor se ausenta en un aliento, se va en una nube y vuelve a mi frente, me la cierra con un beso, pongo otra canción y sigo buscando.

Te me escurres de la mente con el eco de una puerta... Nudos de palabras, esbozos de juegos, prisas y pendientes, octubre se cierne sobre mi cabeza, nudos de piel, de historias, nudos sin argumento necesario.

La luna de este mes me dice los secretos que aprendí hace años, olvidadiza quiero no saber lo que ya sé y me pierdo en los terrenos de mi cama siempre abierta, de mis cuentos nuevos, de mis brillantes tiempos felices.

lunes, octubre 01, 2007

Tristeza

¿Qué te pasa, estás llorando? Tienes alma de papel
Héctor Lavoe, Periódico de Ayer


Recoges piedrecitas del camino,
una azul, otra azul, más azul que el cielo;
hoy no hay piedras amarillas, piensas,
el calor se te posa entre los ojos,
la nave y sus bandazos te destemplan.

El sol se esconde,
la luna se patina entre los autos,
la soledad aplaca la pasión
y los secretos de las plazas barrocas te desnudan,
desanudan tus amarras a cualquier puerto.
Tu casa está en el mismo lugar que tus zapatos,
tu corazón se mueve en el aire,
vuelta y gracia al mundo
que pone el alma en el puño de los besos
que te inventan los sueños
muy muy tarde y en silencio
se va pasando el momento...


jueves, septiembre 27, 2007

Te digo...

She said Mister anywhere you point this thing
Has got to beat the hell out of the sting
Of going to bed with every dream that dies here every morning
And so drill me a hole with a barber pole

Tom Waits, Burma Shave


¿Qué pasa si te pido que amarres un sueño a mi dedo meñique y con él me voy caminando por los pasillos del mundo? Un arma de doble filo, una tabla de salvación, un auto que viaja fuera del infierno buscando algo específico: la ilusión de no ver morir cada sueño con el que duermes.

Si te digo: la sonrisa que guardas para las sombras es la más hermosa que puede haber en septiembre; si te digo que la forma en la que lees mis tarareos de oficina es la mejor prueba de que me conoces bien; si te miro a los ojos intentando que leas lo que siento y algo pasa, algo desconocido sale de su escondite y se sienta entre tu y yo en la banca del parque, me dice que detrás de tus lentes hay mucho qué decir, seguimos en silencio y regresamos al trabajo y sigo sintiendo tu presencia cada vez que reclamas alguna nimiedad, pensando en todo lo que nunca nos diremos.

Uno de estos días me voy a ir a la carretera a buscar en las señales pueblos inexistentes. Habré logrado darle acción a lo que simbólicamente hago siempre: buscar claros en bosques que no existen. Sólo que esta vez pienso inventarlos.

sábado, septiembre 22, 2007

Tengo pájaros en la cabeza que razonan encerrados en jaulas
aprendiendo a hablar... Aunque duela dime la verdad

Mala Rodríguez, Por la noche


Tu me conoces, me conoces bien desde que me miraste dentro de los ojos y supiste que te quería. Querer no es amar y, aunque te haya amado, es cariño el que me ha hecho leer cada letra de tus dientes, el que me pone a pensar en ti cuando conduzco por viejos ejes viales y me obliga a llamarte justo cuando el viernes se va muriendo.


No guío mi vida por la literatura, pero es sólo ella la que me da la clave de tu belleza. Pienso demasiado, lo sé, en ti y en tus formas, en los colores de tu boca cuando dices mi nombre, en la sonrisa que dejaste anclada a mi pasado sin remedio, sin forma de borrar o modificar la impresión. Tus besos, los dados y los pendientes, me saben dulces y amargos cuando la música suena, cuando recuerdo tu tajante distancia y tus acercamientos arrebatados.

¿Recuerdas cómo me perdía en cada eje vial? ¿Cómo busqué las palabras adecuadas para que me escucharas y el ruido de fondo de la avenida te distrajo justo cuando ibas a escucharme? Este no es el momento, pero nunca llegará cariño, no eres mi amor y lo eres, en cada una de tus caras estás siempre conmigo...

Me gustan tus besos clandestinos, que se joda la poesía si es a costa del poeta, me queda tu cuerpo y su recuerdo, la sonrisa que pones cuando te muerdo lento, la voz a ti debida que se quiebra cuando el mar está entre nosotros.

Sé quien eres y lo sabes tú también. Basta que quieras creerlo.

lunes, septiembre 17, 2007

Reflejos


... y que me lleven los sonidos a ese tiempo en el que podía mirarme en tu sonrisa, creerme hermosa porque tú lo creías, saberme en casa cuando me tocabas el cuerpo, templándolo con calma. No sé, con todos estos años, cómo se conserva o se pierde, cuándo llega el punto en el que se deja de luchar.

Te oigo del otro lado y estás más cerca que hace unos días, cuando tenía todavía el olor de tu cuerpo metido hasta la médula de los ojos. Todo deja un rastro y por todas partes encuentro pedazos de tu sonrisa, brillos de tu retina, aromas que se me meten y me transportan llorando a otros días, horas frescas que sin quererlo se quedaron en otro año.

Víctima del tiempo te llamo y me nombro. A ti, a la vera del río, te imagino buscando un reflejo que reconozcas como propio. Yo me quedo aquí, escuchando tus pasos a través del mar, aferrándome a una idea y mirando atenta lo que pueda pasar...

miércoles, septiembre 12, 2007

Lluvia de noche

Érase una niña que dejó de serlo, un gato que no salía de casa, un mundito de colores que tenía un pequeño punto negro.

La niña no tan niña escribía mirando llover. "El mundo se está acabando, como dijo mi hermana", pensó, y siguió escribiendo para el gato y la planta de epazote que estaba en el escritorio.

Hacía frío, afuera los coches empapaban peatones, mentaban madres, corrían lento sin llegar a ningún lugar.

Otro día se estaba terminando, hacía frío y silencio, el cuerpo le pesó, se fue a la cama.

A veces la vida es así de sencilla.

viernes, septiembre 07, 2007

2,41 am

Silencio. Ruido. Silencio. Compresora. Grillo...

Me bailan las letras y todo se vuelve lento. La falta de referencia, el tiempo del carro que va y viene mientras mato el tiempo de maneras insospechadas. Son las dos cuarenta y uno de la mañana, el tío alberto goza de la piel de veinte años que lo esperó, la mala no practica el arrepentimiento y esta soledad parece la del final de una boda, después de emborracharse y bailar, sentada en una silla mirando amanecer sin día, en un falso final que se desvanece si te mueves.

Se me desmoronan las articulaciones, me siento viva. Huele a tinta y a mi, huele a los otros, duerme el mundo con paz prestada a los sueños de las niñas buenas malinterpretadas.

Duerme bien y cuando despiertes, dime cómo suena y a qué huele tu madrugada...

miércoles, septiembre 05, 2007

Azul

Ando por este, mi reino de tinta y eternas extensiones de blancura... Me gusta regodearme en el cansancio y observar a los otros, mis cómplices y compañeros, mirar cómo se afanan en las pequeñas tareas que implica sostener este universo minúsculo de color.

Luz blanca, todo este caos solvente y cálido se baña de ella, del humo constante de seis fumadores, de canciones cañeras interrumpidas por el teléfono. Del otro lado, por esa ventana, llega una voz, a la vez desconocida y reconocida, una voz que es muchas voces, recordándome las tonterías que se pueden decir con un manejo mínimo del lenguaje; diciéndome que hoy hace sol, que llueve mucho, que alguien llega y o que alguien muy querido decide irse.

Me duele la cabeza pero me río. El espejo del baño me devuelve una mirada brillante, rodeada de cansancio, buscando algo más allá de la imagen. Y me voy por la calle mojada cantando... Hasta mañana.

jueves, agosto 30, 2007

Escenas fortuitas

A la memoria de José Lorenzo Feijoo

Hubo un tiempo ya lejano en que te conocí casualmente. Ibas con una sonrisa medio abrumada por los recuerdos, bonachón y enamorado. Cuando bailabas coqueteabas con el aire, perdido en el humo denso de la noche, imaginando escenas atravesadas de deseo que beatificabas con el tiempo experto de tu cuerpo.

Alguna vez hablamos y tus palabras estaban llenas de mujeres menudas de ojos hermosos. Fue entonces que supe que eras un actor deambulando por la colonia Roma en busca de ron y tabaco. Actuabas dramáticamente tus cincuenta y tantos años, representabas a un niño viejo y amoroso que se prendaba de cualquier boca mórbida de barra, dibujabas siluetas con narraciones extraordinarias, amores perdidos, cárceles y lecciones dolorosas.

Cuando desapareciste de mi vida eras feliz: amabas y te amaban, ponías tus horas en un sótano disfrazado de restaurante y rezumabas una paz alegre que me cautivó siempre. Hoy, después de algunos años, me entero que estás muerto.

La historia de tus últimos pasos se me escapa y no la voy a reconstruir. No fuiste mi amigo ni hubo lazo que nos uniera, más que mi secretas ganas de ser como tú.

miércoles, agosto 29, 2007

cambio de round

Esto no es sino una intersección en la sinuosa recta de una vida. Un golpe definitivo de la tierra que cambia las cosas de lugar, los conceptos de color y los objetos de rostro. Una vez me sentí sola, otra enamorada, las más confundida o dudosa de mi lugar en este mundo.

Los días pasan y me traen pequeñas alegrías como caramelos que endulzan el instante preciso, le regalan un aroma, lo pintan como una gota de anilina en agua: sólo un instante de curvas que se diluyen en el vaso y dejan una idea que llamar recuerdo para traer a la mente en tiempo de sequía.

Me paso la lengua por los dientes (hace tanto que no lo hacía) y saboreo este espacio que no representa sino un enfrentamiento con mi estructura, con mis miedos. Ya no estoy donde estaba, mi casa no es mi casa, pero yo sigo siendo yo.

sábado, agosto 25, 2007

Conexiones

De a poco se me viene encima la tarde soleada. El tráfico me concede una tregua de silencio y por un rato sólo escucho la blanca caída de la luz sobre mi espalda. En mi cabeza hierven las sensaciones como en un remolino confuso, desentonando por completo con la paz del día que ya va muriéndose.

Quedan adelante tantas cosas que me parece que el mundo es una fruta secreta abriéndose por el centro, jugosa y bella en su terrible simpleza. La vida está hecha de destellos, de manos uniéndose en un espasmo, de miradas líquidas apenas adivinadas, de intercambios imposibles de definir. La condición de existencia me atraviesa de lado a lado sin dejar rastros, con sólo un vuelco de corazón para llamar felicidad.

jueves, junio 07, 2007

Para decir te quiero

Para decir te quiero en este mundo extraño, basta con mirar el buzón de entrada y sin contestar, saber que tus palabras están ahí.

A veces, para decir te quiero solamente te miro, te grito, o me alejo y observo tu vida desde la barrera, te recuerdo cuando manejo hacia el infierno de Santa Fe o te sueño como eras hace muchos, muchos años.

O quizás, antes de las ocho de la mañana, me digo que no sería completamente yo si no hubieras aparecido silbando, rechinando los dientes, mascullando dolores o escabulléndote con arte de la mierda de este mundo.

Te llamo amigo, hermana, amor o desconocido histérico en el tráfico. Te nombro bella dama en un bar, cliente, empleado o portera.

Te llamo... y casi siempre respondes.

domingo, mayo 27, 2007

Espejo roto

El mundo se quiebra y se intenta recomponer a cada instante. Es domingo y la avenida me regala un respiro, los autos se esconden en sus cuevas otros cino minutos y el café suena en la taza como un lago sonaría enmedio de la Huasteca. Así de hermosos son los rincones de esta guerra.

Porque allá, en la cocina, crecen las hojas de una papa cambray. Todas las mañanas le hablo, la dejo encargada al sol y me lanzo a trabajar. Mientras tanto, me pregunto la suerte de aquellos amigos que se han ido por nobles o estúpidas razones, y alguien ejecuta personas en todos los pueblos tranquilos que conocí en mi niñez.

No es este el mundo en el que nací, pero está siendo el mundo en donde crezco. El arte de la supervivencia se vuelve lo único importante; mi niño deambula por la casa con sueño; el gato me regaña por comida y descubro que ahora mismo es el primer momento tranquilo que tengo en varios días. El espejo roto en el que vivimos me ha dado una tregua perecedera, pero que es mi única razón para seguir amando esta tierra.

martes, marzo 13, 2007

Las razones de mi júbilo

Puedo mirar a través de ti, justo pasando por tu historia de batallas y tu sonrisa a medida de todas las personas. Eres tan diferente, tan alegre y extraño que de pronto tanta luz me ciega y me refleja, como ese espejo que me dice lo mucho que desaprovecho del mundo.

Quizás por eso estoy contigo, por descoincidir y hallar tu ligereza, tus dudas silenciosas, la complejidad que no muestras a nadie pero que de pronto, mirando al gato, se te escurre por los ojos.

Malos tiempos y buenos tiempos han venido. Muchas veces dudo, otras creo que dudas; pero me es suficiente hablar contigo, enfrentarme al cúmulo de preguntas sobre la mesa y al otro lado de ti, para reírme y esperanzarme y darme cuenta de todo lo que somos y de lo que seremos.

Aquí estoy, aquí estarás. Este día de lluvia es una historia más.

jueves, marzo 08, 2007

Congruencia

Es una mentira que una experiencia pueda cambiarnos al grado de olvidar la falta de congruencia inherente a los humanos. Van y vienen los momentos sublimes, las experiencias maravillosas, las personas excepcionales que se cruzan en nuestras vidas. A veces tomamos algo y aprendemos, cnstruimos amores o amistades. Pero siempre en el fondo late esa pequeña llama de abandono, de descuido, que sobreviene en momentos inesperados.

Si no, ¿cómo explicar las amistades truncas, las traiciones, los malos entendidos, los abandonos por tiempo indefinido? No se trata de maldad; es solo falta de memoria y complejidad, ambas normales.

Por eso la vida es un instante en otra ciudad, el atisbo de otras formas de vivir, la cerveza o el mezcal combinados con ligereza y alegría. Más allá de este momento, nadie puede prometer nada sin arriesgar el incumplimiento.

Queda aprender a tomar lo bueno y alejarse de lo que no gusta o no conviene. Somos criaturas limitadas pero aún así, tenemos la capacidad del placer.

domingo, febrero 04, 2007

Domingo, temprano en la mañana

Estabas detrás de un sueño adormilado
el dolor de los músculos no te permitía pensar
el frío se metía por las plantas de tus pies,
te pasaba por la columna vertebral
terminaba en tu cerebro confundido.

Mejor despertar a la nublada vida,
la avenida se hace larga con los autos que silban solitarios
a toda velocidad, para variar.

Mejor ir acostumbrando los ojos a la luz escasa,
al domingo más tranquilo de febrero,
son las ocho y media de la mañana
el día comienza
y el frío va desapareciendo bajo la quieta realidad.

lunes, enero 15, 2007

Ordenamiento de año nuevo

La casa es un remolino. Es una tierra de nadie conformada por regalos, ropa sucia, una gata llorona y recuerdos de todas partes. Recuerdos, por ejemplo, de mi padre trabajando la madera, o del último viaje que hicimos con tantos atropellos para resignificar el nuevo año.

Allá están los brillantes platos de sopa castellana; la baraja del Cid Campeador, los marcadores de portugués al lado de una botella vacía de vino. Los encendedores apilados (tenemos como para un cataclismo universal) y como siempre los libros, en esta casa con tan pocas superficies dónde acomodar las cosas, y tanto suelo para desperdigar todo, jugar un partido de fuból y simular un día de campo dominical.

Más importante, enmedio de todo esto están los rastros de lo que fue y de lo que puede ser. Nos sentamos desde la cúspide de la sala a mirar a los amigos, a los compañeros, y a trazar con astrolabio planos nuevos, senderos menos llenos de equivocaciones, planes más brillantes decorados con la suficiencia del que se siente amado.

Eso es un año nuevo, pienso, y creo que él lo piensa también. Comienza el lunes con las cosquillas de quien quiere ver todo comenzado, bello, en marcha...

martes, enero 09, 2007

Lavando sobre viejas piedras


Me pregunta la jovencísima anciana, aquella lengua que se quedó muchos meses atrás, que cómo está mi corazón.



Le digo que alegre, al lado de los viejos lavaderos del invierno, tratando de comprender porqué hay que acudir a lo más antiguo que podamos para lograr la fuerza que requiere amarrarse a la alegría del momento.


Lavo sobre viejas piedras los nuevos ojos que me confeccioné para este enero. Río abajo los dolores incomprensibles e inútiles, las añoranzas estériles, la ristra de estrellas del recuerdo.


Reabro este espacio para ver trozos de vida y de mundo. Y gracias Liz...