miércoles, diciembre 31, 2008

Dejando de ser



El mundo de las palabras se agota en su misterio.
Escuchas, omites, observas y no queda nada claro:
las personas tienen todas historias que retuercen sus sonrisas,
que curvan sus miradas
y el daño que nos hacemos se diluye sólo por instantes.

Huye detrás del sol, corre sobre cuatro ruedas,
la música es también humana pero no duele:
sólo te mueve en un trance con el camino
Se acompasa a los sentimientos sin nombre que tienes,
alisa la carretera, le quita detalle al ocaso.

Sombras y luz roja, dejas de ser también una persona.
Te conviertes en conciencia, el camino carga el peso
y sólo miras, sin significar.

Sientes como las piedras,
Piensas como las plantas
Por un rato, estás en paz.

2 comentarios:

  1. Tú estás inmóvil y la carretera corre debajo tuyo.

    Como el papel del carro de la máquina de escribir que se mueve bajo la letra que golpea. Desde un sólo sitio, diminuto, se forman todas las historias y el mundo corre debajo sin poder parar.

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  2. y dejas que todo el ruido se vaya con el sol y a oscuras solo queda saber que el ruido es lo único que nos impide seguir

    saludos!

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Escribe algo. Todas las palabras tienen peso.