domingo, junio 22, 2008

Norte y azar

Pensamos que había un norte, un punto hacia el cual, caminando, se llegaba a alguna parte. No hicieron falta muchos pasos para saber que el sol sale todas las mañanas y que las plantas siguen la luz; que muere quien se muere, sin razones o merecimientos.

Del mundo descrito por nuestros padres no había nada, sólo el azar y la habilidad para transformarlo, justificarlo quizás, influir en él con los deseos, el trabajo o la terquedad.

Decido caminar y solamente está en mi poder el largo de mis pasos, las horas del recorrido, las vueltas y atajos que tomo en este mundo. No sé cómo he encontrado lo que ahora llamo mío, cómo se han ido los que extraño, qué tuvo qué suceder para sentarme a la orilla del camino y quedarme dormida, cansada de imaginar, con la ilusión de dirección perdida para siempre.

Espero ahora la siguiente sorpresa para tomar posición: levantarme y correr, quedarme a observar o seguir soñando aquí, sobre la hierba.

4 comentarios:

  1. El norte es un punto marcado por un magnetismo. Hayotros qu miran hacia su lugar de oración. El norte debería ser hacia donde sale el sol o donde se imagine uno cualquier cosa.

    Te dejo un premio en mi blog.

    Un abrazo.

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  2. Por atajos y pliegues me conformo con el retazo de reinventarme. No tengo tiempo para regalarme más enmiendas.
    El resto de mis horas las paso aprendiendo de las puestas de sol.

    Saludos

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  3. Mujer de recorridos, criatura de esperas. Bailarina fumadora!
    No pierdas de vista el Norte, para poder perderte con tranquilidad en los otros tres puntos cardinales.

    Un beso desde la tierra de la paleta congelada.

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  4. El tremendo esfuerzo de vivir nuestra propia existencia. Tantas veces pensé en quedarme a la vera del arroyo, soñando, pero , lamentablmente, la realidad es totalmente diferente. Abrazos.

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