martes, febrero 26, 2008

Venganza

El mundo aquél día apareció afilado
como un cuchillo que brilla desafiando al tiempo.
El sol no era manso, no señor,
y hería a las muchachas corriendo hacia el metro.
Los hombres se cubrían la boca
para que el aire helado no agrediera sus pulmones.

Demasiado limpio, el mundo omitía el ruido
y la gente asustada añoraba el escape de los coches
el temblor de los trailers, el escándalo de los camiones.

Era la venganza de una tierra demasiado hermosa
como para sufrir el destino del caos.
A punta de paz los destruiría a todos
pues de tanto dar vueltas comprendió
que aquella especie vivía del conflicto.

5 comentarios:

  1. si el conflicto nos da vida.
    de eso no cabe la menor duda.
    me gustó mucho esa imagen de las muchachas huyendo del sol, trataré de hacer algo al respecto ;)
    besos!

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  2. Exacto: A punta de silencio acallar los tamborazos.

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  3. Muy bueno esto!!!

    Me gusta cómo escribís.
    El sol hiriendo a las muchachas del metro, los hombres... hermosas imagenes.
    Te dejo un beso.

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  4. Probablemente el texto más lindo que te he visto postear (sobran las reservas que afirman mi convicción de que hay otros, en lo recóndito, que duelen más que el cuchillo manso, o que el mundo que se percata de la necedad de sus pobladores).

    Es una belleza. Creo que debiera agitarme como perro mojado, y salir un rato del caparazón.

    Y letras como éstas no hacen sino confirmármelo.

    Bah.

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  5. Wow...
    Estoy a favor del mundo, y me haces pensar, ¿de verdad el conflicto nos es inherente?

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