miércoles, noviembre 07, 2007

Cosas sin nombre

Como el frío en un estacionamiento de cine.

¿No has estado ahí antes, decenas de veces, tomando la mano de alguien con quien crees compartir algo?

Yo te voy a explicar, lo único que se puede compartir es una risa a oscuras, la sorpresa del ritmo, tres palabras dichas bajito para no molestar a los de al lado. Después el camino, un plato de comida, un silencio sin conciencia, pies tibios para la madrugada y un amanecer apresurado.

¿Qué puede significar?

Hay cosas que sólo son, que no pueden (ni deben) tener nombre.

Como esa escena de la película donde el instante es lento, tan lento que no vas a poder olvidar esos perfiles, esa luz y la irremediable necesidad que tiene el tiempo de seguir.

6 comentarios:

  1. Con qué placer hacemos, juntando la tibieza de unos piés, nuestra propia película. Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo11:50 a. m.

    Allí das en el clavo. Con quien crees - el verbo conjugado en cursiva, mejor que en negrita- compartir algo.
    Me he quedado con ganas de saber cuál fue la película. Entretanto, uno se guarda el calor de piés y manos.

    ResponderEliminar
  3. Es "Nuovomondo" de Emanuele Crialese. Está toda la semana en la Cineteca, es muy recomendable. Buena música, buena fotografía y un timing perfecto.

    ResponderEliminar
  4. :*
    creo que compartimos algo.
    abrazos!

    ResponderEliminar
  5. Es verdad. Lo que no tiene nombre y son sensaciones y son muchas cosas a la vez. Compartir, muy bien, en esos instantes está la flor de la vida.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. jejejeje... cierto es... me quedo en complicidad contigo.

    ResponderEliminar

Escribe algo. Todas las palabras tienen peso.