jueves, septiembre 27, 2007

Te digo...

She said Mister anywhere you point this thing
Has got to beat the hell out of the sting
Of going to bed with every dream that dies here every morning
And so drill me a hole with a barber pole

Tom Waits, Burma Shave


¿Qué pasa si te pido que amarres un sueño a mi dedo meñique y con él me voy caminando por los pasillos del mundo? Un arma de doble filo, una tabla de salvación, un auto que viaja fuera del infierno buscando algo específico: la ilusión de no ver morir cada sueño con el que duermes.

Si te digo: la sonrisa que guardas para las sombras es la más hermosa que puede haber en septiembre; si te digo que la forma en la que lees mis tarareos de oficina es la mejor prueba de que me conoces bien; si te miro a los ojos intentando que leas lo que siento y algo pasa, algo desconocido sale de su escondite y se sienta entre tu y yo en la banca del parque, me dice que detrás de tus lentes hay mucho qué decir, seguimos en silencio y regresamos al trabajo y sigo sintiendo tu presencia cada vez que reclamas alguna nimiedad, pensando en todo lo que nunca nos diremos.

Uno de estos días me voy a ir a la carretera a buscar en las señales pueblos inexistentes. Habré logrado darle acción a lo que simbólicamente hago siempre: buscar claros en bosques que no existen. Sólo que esta vez pienso inventarlos.

3 comentarios:

  1. Anónimo2:23 p. m.

    //ese sueño atado a tu meñique: ¿está lleno de helio? ¿O de veneno espeso?

    //por suerte hay dolores que también flotan.

    //bonito claro el que has inventado en este horrendo bosque.

    ResponderEliminar
  2. bonito texto, me da ganas de un paseo!
    feliz fin de semana!
    besos a tus silencios!

    ResponderEliminar
  3. A veces los sueños también se inventan y nos llevan, despiertos, por caminos maravillosos. Abrazos.

    ResponderEliminar

Escribe algo. Todas las palabras tienen peso.