miércoles, octubre 19, 2005

Sobre los argumentos en la vida (y en el cine)

Para el Fifer y David Lynch

Se me viene el mundo con sorpresas que no había previsto en mi ruindad existencial. Este lugar ya va dejando de ser donde nací, perdiendo sus atributos mágicos, costándome más y más trabajo.

La ciudad se condensa en un solo punto, me grita todo lo que estoy perdiendo sin decirme bien qué es, me recuerda a todas las personas que quiero y no veo, a las que quiero y ya no puedo ver. ¡Todo pasa tan pronto! Y aunque me la pase añorando el tiempo laxo (ese que se va como las migajas de pan, desperdiciándose bajo la mesa), si lo tuviera, estaría comiéndome las uñas por la falta de actividad.

El punto de locura está en las incoherencias que arrastramos, en una inensatez que no llega a serlo, en pequeños y grandes ciclos que cumplimos apenas con un dejo de lucidez. La vida no tiene explicación, le falta argumento, se conforma de ideas voladas y emociones inminentes.

13 comentarios:

  1. el hilo conductor a veces es tan fino que cuesta verlo, a veces ni siquiera es posible verlo, pero no existen casualidades, no existe la suerte, saca el amor y la muerte (con todas sus variables) de la ecuación y no obtienes nada.
    no hay que entender como se tejen los hilos, hay que cobijarse bajo su manto.
    blablabla
    la vida es una alfombra tejida con hilos de locura

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  2. el hilo conductor, querido kartak, no existe. si me preguntas, se inventa y varía según la posición del sol sobre la cama. y aunque no haya que entenderlos, en nuestra naturaleza está intentarlo.

    ¡a ratos, los hilos de locura se disfrazan de coherencia con una magistralidad!

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  3. pos no creo que inventemos nada, nada tampoco está escrito pero nos ponen las palabras en las manos,encajamos unas palabras con otras y creemos que el mundo está en nuestras manos, sólo porque somos capaces de describir su reflejo en los espejos del callejón del gato, decimos: hoy voy a cambiar y resulta que ya estaba todo cambiado... el orden se acerca a la frontera del caos o viceversa, solo hay que desenmarañar los hilos para descubrir la razón del títere

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  4. no puedo creer que se pueda desenmarañar semejante desastre. más pequeños de lo que creemos, lo único que se modifica son nuestras miradas.

    un beso orujo!

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  5. el mero mero1:04 p. m.

    que no se pueda desenmarañar no quiere decir que no exista, de hecho lo confirma...
    besos enredosa

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  6. hum....

    que no se pueda desenmarañan comprueba la irrelevancia de que exista. Pero basta de enredos, volvamos a los matices.

    Atentamente,

    La Única y Verdadera.

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  7. el mero mero1:27 p. m.

    o la incapacidad o la falta de recursos de los mortales...
    pero bueno, los matices...uhm me encanta la pelicula de mi vida y en esta última parte de la trilogía el reparto supera con creces la capacidad del director y del guionista

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  8. ves lo que digo? más acá del director y el guionista está el reparto (como bien dices), la fotografía, la banda sonora y toooooooooda la sensación y emoción.

    Por lo demás, seguimos siendo demasiado humanos.

    Un abrazo desde la madeja.

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  9. Anónimo5:12 p. m.

    Fulano de tal dice;

    Ay Dios mío, qué fenomenológica se puso la cosa en este blog. Con ese tono de candidata al suicidio que pareciera tener la dueña de este changarro, lo único que puedo sentir son ñañaras y un poco de pena ajena porque la vida se le haya salido del guión y no sea cómoda y predecible, como la de los Sims. Yo por eso, cuando la vida se pone díficil, agarro y me voy a Mazunte a tomar agua de coco y a fumar mariguana, total, la vida está en todos lados y a donde te vayas te la encuentras. Ah! y disiento: la vida sí tiene explicación, lo leí una vez en Selecciones

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  10. Querido fulano:

    Bueno, yo también lo leí en Selecciones. Y de todas maneras de lo que se trata este blog es de matices, no de verdades. La vida, estoy de acuerdo, donde vayas te la encuentras y, definitivamente, en Masunte se encuentra más fácilmente.

    ¡Saludos!

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  11. el mero maromero7:02 p. m.

    a mi me cancelaron la suscripción por citarles demasiado...uhmmm por lo menos coincidimos en gustos literarios, podíamos juntarnos y hacer un club de idem y fomentar la lectura rápida en espacios dinámicos... ufff y hasta podemos juntarnos los jueves en algún lugar de la condesa a recitar "Citas Citables" con un trio de jazz; ufff y hasta se me ocurre que podíamos publicar luego libritos con las mejores lecturas y... despues, despues el mundo jajaja (risa atronadora del maloso supervillano frotándose las manos y con los ojos sospechosamente evadidos de la realidad)

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  12. Creo que hay etapas en que en efecto le falta argumento, pero en otras se sobra y en mi caso, siempre va al reves de lo que necesito.
    Paradójico no?
    Saludos

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