martes, octubre 14, 2008

Bitácora azorada

Comienza otro mes, se me pierde el hilo de las horas en cumpleaños que se vienen uno sobre otro, en colores y sabores diferentes.

El trabajo se atraviesa con sorpresas que ya conozco: son otras medidas, otros propósitos pero la prisa es la misma vieja entrometida.

Las noches me regalan sueños delirantes en sótanos de tortura y oscuros castillos medievales que robé del libro que estoy leyendo.

Las tardes de sol, aún doradas pero ya frías, se la pasan murmurándome frases escritas por un brillante solitario, en esta misma ciudad, hace setenta u ochenta años. Y regresa el tema de la esperanza y quisiera guiñarle un ojo a Antonio Caso y decirle sí, antiguo y ya muerto compañero humano, la bondad existe y nos convierte en personas.

Un querido amigo tiene un pie en su nuevo barrio; la pequeña Hierbabuena todavía pasa las noches en vela trabajando con el desparpajo habitual y mi artista favorito sigue las extrañas rutas de su profesión con una alegría metódica que yo jamás tendré.

Compartir la cama vuelve a ser una costumbre sonriente y el amor hace que las noches, cortas de por sí, por poco desaparezcan.

Empieza el mes y de pronto está a la mitad. Volveré a abrir los ojos para darme cuenta de que, como a casi todos, me gana el tiempo.

6 comentarios:

  1. Simplemente, me quedé colgada del hilo de tus líneas, con la emoción atrapada en los dedos. Este texto es sutil, brillante y a ratos, funciona como espejo, ¡felicidades!

    ResponderEliminar
  2. Querida amiga,las mentes privilegiadas tienden al cambio continuamente, el tiempo es para ellas no más que un elemento abstracto del lenguaje.

    Como siempre, excelente trabajo!

    "La inspiración existe, pero tiene que encontrarse trabajando"

    Pablo R. Picasso

    ResponderEliminar
  3. Veo que tu brújula funciona, yo sigo viendo si la mía empieza a apuntar a algún lado que no sea la nada.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  4. Pasa el tiempo y nos encuentra entretenidos en otras cosas, otros juegos, otras fiestas.
    Y de pronto levantamos la cabeza y decimos: en qué andan todos!
    Y todos andamos con una realidad diferente pero insertos de algún modo en la realidad común a todos.

    Hacemos pie en las aguas del amor contra toda rutina o en las páginas de un libro y nos vemos en espejos para la gracia del vivir.

    Tanto tiempo pasó y no volví a pasar por aquí. Mil disculpas.

    Te dejo un abrazo con la alegría de volver a encontrarte.

    ResponderEliminar
  5. Hagamos que el tiempo no nos gane, por lo menos, con el pensamiento. Abrazos.

    ResponderEliminar

Escribe algo. Todas las palabras tienen peso.