jueves, mayo 01, 2008

Frágil


Como una gota de agua
que no cae, que se suspende
se balancea en el filo de la ventana
y salta de pronto al vacío
perdiéndose para siempre en la maceta
de la vecina en la planta baja.

Como el trébol que nació en mi helecho,
grande y verde, definitivamente liso
contrastando con las hojas despeinadas
de la planta original.
No lo había visto hasta que un extraño lo admiró,
dejándome perpleja por mi distracción.

Como la risa nocturna en la lluvia
de una mujer morena que acabo de conocer.
La observo mirar, abrazar, comentar trivialidades
me dice su nombre, me cuenta cosas
y me voy al cabo de dos horas
sin saber nada de ella.

Cosas frágiles, personas como fantasmas
que se pierden cuando miramos algo
y omitimos lo que estaba alrededor.

Como un dibujo o una nota en una servilleta;
alianzas precarias, seducción inofensiva,
y una pieza de piano en el día del trabajo,
intentando recordar ojos revolucionarios
en este frío callado, en esta pausa que debiera
ser algo más que un día de asueto.


2 comentarios:

  1. Lo sustantivo no se sustenta en lo que sobreviene, llamamos precario a demasiadas cosas que creemos no seducen, más, la precariedad es un problema nuestro.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Qué bello. Y cualquier otra cosa que pudiera comentar sale sobrando.

    ResponderEliminar

Escribe algo. Todas las palabras tienen peso.